Javier Plaza: “la Farmacia Comunitaria debería integrarse en Atención Primaria”

Javier Plaza: “la Farmacia Comunitaria debería integrarse en Atención Primaria”

Javier Plaza

Durante los últimos años, los farmacéuticos comunitarios se han ido involucrando cada vez más en el cuidado y seguimiento de los pacientes con asma. La implementación de programas de atención farmacéutica permite mejorar aspectos como la técnica inhalatoria, la calidad de vida, el conocimiento de la enfermedad e incluso incrementar el número de pacientes con asma controlada. Todo esto tiene un impacto positivo que se refleja en cuestionarios de control de asma. Para conocer más sobre estos profesionales hemos hablado con Francisco Javier Plaza Zamora, vicepresidente de la SEFAC Región de Murcia, miembro del Grupo de Respiratorio de la SEFAC y del Comité Ejecutivo de la Guía GEMA.

 

Los farmacéuticos comunitarios representan una figura accesible con contacto regular con el paciente. ¿Cómo puede esto complementar al resto del sistema sanitario?

En relación al seguimiento del paciente crónico, podemos evaluar la utilización de los fármacos, adherencia, dosificación, posibles interacciones, duplicidades y controlar los indicadores de efectividad y seguridad de los tratamientos farmacoterapéuticos.

¿Cuál es la relación del farmacéutico comunitario con el farmacéutico hospitalario? ¿Y con el médico?

Nuestra relación con el farmacéutico de hospital no es mucha, aunque sería interesante mejorar la comunicación para conciliar la medicación del paciente al alta del hospital o para que el farmacéutico de hospital conociera qué complementos alimenticios, plantas medicinales o EFPs  toma el paciente y no están registrados en su historia clínica.

Con el médico de atención primaria tenemos más relación, puesto que los problemas que detectamos en los pacientes los derivamos al médico del centro de salud. En ocasiones surgen malentendidos, pero éstos podrían solventarse fácilmente reconociéndonos como profesionales sanitarios que nos preocupamos por la salud del paciente. Para ello sería interesante participar en las sesiones clínicas de los centros de salud y compartir casos clínicos de diferentes pacientes para integrarnos en las unidades de atención primaria.

Recientemente, el Consejo General de Farmacéuticos (CGCOF) presentó los resultados del estudio “Aspira” en el 76º Congreso de la Federación Internacional Farmacéutica, poniendo de manifiesto que “los pacientes que recibieron el asesoramiento del farmacéutico mejoraron notablemente su conocimiento de la medicación”.

¿Cómo puede ayudar la farmacia comunitaria en el tratamiento del paciente asmático? ¿En qué aspectos le resulta útil la Guía GEMA?

El farmacéutico comunitario puede detectar cuándo se descontrola el asma de un paciente gracias al uso del Peak Flow: si el paciente acude a la farmacia a por medicación de rescate más veces de lo habitual, si no reconoce como crónica su enfermedad y no utiliza la medicación de base, si sufre corticofobia, o si tiene sintomatología de descontrol de su asma y no se está dando cuenta. Además nos encontramos que los medicamentos que se utilizan para el tratamiento del asma son medicamentos complejos, difíciles de utilizar por los pacientes y cuyo uso debe ser evaluado cada cierto tiempo para mejorar su efectividad y seguridad.

La Guía GEMA es de utilidad para el farmacéutico comunitario puesto que le sirve para conocer cuáles son los tratamientos de elección para el asma, las posibles combinaciones y los planes de acción para cada uno de los escalones del asma, y qué consejos se le pueden dar a los pacientes asmáticos para que tengan menos exacerbaciones.

¿Cree que en la farmacia comunitaria debería hacerse un cribado del asma para superar el infradiagnóstico de la enfermedad?

La herramienta para hacer un posible cribado del asma sería la espirometría, con un uso de un espirómetro validado y una prueba de broncodilatación posterior positiva. Podría ser interesante realizar este tipo de pruebas, con un entrenamiento adecuado, en pacientes con sintomatología (pitos, opresión torácica, tos nocturna), y que posteriormente sea refrendada la espirometría en un centro de referencia, siendo de utilidad para mejorar el infradiagnóstico de la enfermedad.

Se estima que más del 80% de las muertes causadas por el asma se podían haber prevenido gracias a la educación de los pacientes. ¿Cree que debería financiarse un servicio profesional farmacéutico que ofrezca educación a los pacientes asmáticos para mejorar el control del asma?

Mi opinión es que los servicios farmacéuticos que demuestren una efectividad en la salud del paciente deberían ser remunerados, ya que garantizan la sostenibilidad del sistema y de la farmacia comunitaria. La educación de los pacientes es un pilar clave para la mejora del conocimiento de la enfermedad, que a su vez afecta sobre la adherencia y la evolución de la enfermedad.

En octubre de 2013, los farmacéuticos de Bélgica pusieron en marcha su primer servicio remunerado. Se trata del acompañamiento a los pacientes asmáticos en el inicio de un nuevo tratamiento, un servicio por el que reciben 20 euros. ¿Cree que es una medida útil? ¿Sería viable implantarla en España?

Habría que hacer un estudio de costes para cuantificar qué cantidad exacta habría que pagar. La viabilidad en España dependería de la efectividad demostrada de la acción. Una vez que se viera efectiva la medida, por supuesto que me parecería viable hacerlo, y además necesario.

Solo el 9% de los pacientes con asma en España utiliza su inhalador correctamente, lo que conlleva un alto número de pacientes infratratados. ¿Cuál sería el papel del farmacéutico comunitario en la educación para una correcta inhalación? ¿Pueden ser útiles los canales en redes sociales para reforzar la educación de los pacientes?

El farmacéutico comunitario, tanto en la primera dispensación de los tratamientos como en los posteriores, debería preguntar al paciente cómo usa los inhaladores para después explicarle su uso con la ayuda de pictogramas o vídeos explicativos. También hay que tener en cuenta que el manejo de un inhalador se olvida  de 2 a 6 semanas después de la explicación. Los canales de las redes sociales pueden ser muy interesantes para normalizar el tratamiento de la enfermedad y para reforzar los mensajes que den los diferentes profesionales sanitarios, así como para canalizar las posibles dudas que tengan los pacientes.

Otro de los agentes que participan en el tratamiento del paciente asmático son las compañías farmacéuticas. ¿Cuáles son los servicios que pueden prestar a los farmacéuticos para apoyarles en alcanzar un mejor control del paciente asmático? ¿Están los laboratorios colaborando actualmente con la farmacia en este sentido?

Los placebos son muy demandados desde la farmacia comunitaria para explicar a los pacientes cómo utilizar los dispositivos correctamente. También podrían diseñarse campañas específicas en el día mundial del asma para el conocimiento de la patología, cómo tratarlo en niños, control del FEM, el tratamiento en mujeres embarazadas, tratamientos no farmacológicos y la eficacia de las vacunas en la evolución del paciente asmático.

Los laboratorios cada vez se están implicando más porque ven al farmacéutico comunitario como un agente de salud cercano, formado, preocupado por el paciente y en el que el paciente confía.

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