Papel de la gravedad y el control en la clasificación del asma

clasificación del asma

Continuamos con la publicación de las imágenes del apartado Clasificación del asma del adulto de GEMA4.2 que iniciamos en nuestro anterior post “Gravedad y control del asma en el adulto”.

El asma se ha dividido en función del grado de control, de forma arbitraria, en: asma bien controlada, asma parcialmente controlada, y asma mal controlada, según  los criterios de la tabla 2.10. Algunos pacientes con asma pueden tener un buen control de los síntomas y de la función pulmonar y al mismo tiempo tener exacerbaciones frecuentes, por el contrario, otros pacientes presentan síntomas diarios y muy pocas exacerbaciones. Cuando se valora el control deben tenerse en cuenta estos factores, y hacer constar de forma explícita cuál es el control actual del asma y el riesgo de sufrir exacerbaciones:

clasificación del asma

Por lo tanto, al tratar de minimizar la expresión clínica del asma deben tenerse en cuenta dos aspectos fundamentales: por una parte las manifestaciones de la enfermedad presentes en el día a día del paciente (control actual), y por otra, sus consecuencias futuras (riesgo futuro):

clasificación del asma

Los conceptos de gravedad y control se utilizan de la siguiente forma en el tratamiento del asma:

Determinación de la gravedad antes de comenzar el tratamiento. En la presentación inicial de la enfermedad, si el paciente no está recibiendo tratamiento de mantenimiento, se debe valorar la gravedad (ver clasificación previa) y utilizarla como guía para elegir el tratamiento farmacológico y tomar otras decisiones terapéuticas.

Una vez que el paciente está siendo tratado, la gravedad se determina en función de los requerimientos mínimos de medicación para mantener el control. Así, los pacientes controlados en el escalón terapéutico 1 tendrían asma intermitente, en el escalón 2 asma persistente leve, en los escalones 3 y 4 asma persistente moderada, y en los escalones 5 y 6 asma persistente grave:

clasificación del asma

Evaluar el control para ajustar el tratamiento. Una vez que se inicia el tratamiento del asma, el manejo clínico y terapéutico de la enfermedad debe dirigirse a lograr y mantener el control (incluyendo los síntomas, las exacerbaciones y la función pulmonar). Por lo tanto, el grado de control determinará las decisiones sobre el tratamiento de mantenimiento y el ajuste de dosis, según los pasos o escalones terapéuticos que se muestran en el apartado correspondiente.

 

Tabla 2.10. Clasificación del control del asma en adultos

Tabla 2.11. Principales factores de riesgo para sufrir exacerbaciones

Tabla 2.12. Clasificación de la gravedad del asma cuando está bien controlada con el tratamiento (distribuido en escalones)

Figura 2.4. Dominios que conforman y determinan el grado de CONTROL.

 

Este post reproduce parcialmente imágenes y textos de GEMA4.2. Para conocer el contenido completo recomendamos descargar la guía desde esta misma página web.

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